Cómo ser un conversador confiado

Ya sea que esté en una función de trabajo, evento social, barbacoa o con el equipo ejecutivo, a veces necesitará comenzar una conversación o mantener una. Todos admiramos a las personas que tienen un don para involucrar a otros en la conversación. Ponen a todos a gusto y nunca parecen tener algo interesante que decir.

Las personas que hacen esto bien parecen confiadas y se divierten mucho; sin embargo, como cualquier habilidad, la capacidad de iniciar y dirigir una conversación se puede aprender y practicar, cuando se sabe cómo. Las siguientes son habilidades simples para convertirse en un gran conversador:

Mira la parte. Tu lenguaje corporal dice mucho sobre ti. Incluso si no te sientes seguro, debes mirarlo. Si está de pie, siempre tenga los pies plantados firmemente en el suelo (evite balancearse, inclinarse, balancearse sobre una pierna, desplazarse). Párate alto y fuerte, con los hombros cuadrados y el pecho abierto. Sus brazos pueden estar junto a su ayudante, abrochados al frente o, dependiendo de la situación, puede estar sosteniendo una bebida.

El contacto visual es crucial. Ya sea que esté hablando o escuchando, mire a la otra persona; el contacto visual significa que te conectas y te relacionas con la persona con la que estás hablando. Trate de evitar distracciones: no hay nada peor que conversar con otra persona mientras mira por la habitación. Su objetivo es hacer que la persona con la que está hablando se sienta como si fuera la única persona en la sala.

Sonreír. Una sonrisa te hace parecer cálido y acogedor y tranquiliza a los demás. Se comunica, “Estoy feliz de verte”.

Escucha bien. Practique habilidades de escucha activa para que realmente escuche y entienda lo que otros dicen y, al mismo tiempo, aliente a otros a seguir hablando. Las habilidades de escucha activa incluyen contacto visual, asentir con la cabeza, lenguaje corporal abierto, inclinarse para escuchar lo que la persona dice y responder adecuadamente. Use ayudas verbales como “Ya veo”, “realmente”, “cuéntame más”, “eso es interesante” para alentar al orador a continuar y mostrar que está escuchando e interesado en lo que está diciendo. Y no interrumpa al orador: sea un oyente genuino.

No hables de ti mismo. Al conversar, hable sobre lo que le interesa a las otras personas o personas con las que está hablando. Su desafío es descubrir qué es lo que los inspira. Capture su atención haciendo preguntas sobre sí mismos y sus intereses. Las preguntas abiertas son geniales para esto. Estas son preguntas que comienzan con: quién, qué, dónde, cómo o por qué.

Por ejemplo:

“¿Cómo te involucraste en esta área de trabajo?”

“Qué piensa usted acerca de…”

“¿Cómo fue tu día de fiesta?”

“¿Cuáles son tus desafíos actuales?”

Mantén conversaciones con puentes. A veces hablarás con personas que responden a tus preguntas abiertas con respuestas muy cortas. Los puentes los mantienen hablando. Éstos incluyen:

“Entonces, ¿qué pasó después?”

“¿Entonces que hiciste?”

“¿Por qué cree que pasó?”

Una vez más interesarse por la persona y extender la conversación.

La práctica hace la perfección. Si desea más confianza en las habilidades de conversación, practique cualquiera de las técnicas anteriores. Hay cientos de oportunidades todos los días para practicar estas habilidades y formar buenos hábitos. Adelante: escucha, sé abierto y haz preguntas, ¡diviértete!

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